Me atormenta el silencio que dejan tus palabras,
me ciega la oscuridad que creas con tu luz,
sufro al toca el vació en la nada que es ahora tu espacio,
mis labios empalagados aun de tu sabor se secan cada vez más al no tenerte,
paso horas como un loco buscando tu olor entre la gente,
pero al fallar mi búsqueda mi olfato cae abatido
cortando con su decepción el paso al oxigeno innecesario.
Mis pulmones se contraen en un intento inútil por respirar.
Mi corazón se acelera en un vano intento por alertar a mi cerebro,
pero éste sumergido en tus recuerdos hace caso omiso a su advertencia,
él entiende que sin ti no vale la pena vivir...
Un resplandor quema gravemente mis retinas,
un grito feroz intenta alejarme de mi sueño eterno,
un dulce aroma invade mis pulmones,
un cálido roce recorre mi cuerpo enviando pequeñas señales a mi piel.
Pero es inútil el esfuerzo cuando no se quiere la vida,
es muy tarde para mi, pues aun siendo fácil despertar de mi trance,
no sería correcto, sin ti no hay nada correcto en ese mundo.
Un amargo sabor me aleja de todo, ya es mi hora de partir,
y es este mi único consuelo, verte de nuevo en la muerte será mi cielo,
aunque allí no hay lugar para mi, se que te veré de nuevo,
ahora antes de morir, solo una cosa me falto decir:
Fue un placer tenerte, agradezco con el alma cada momento
y aun sabiendo que fui yo el causante de tu muerte,
has de saber que te amare por siempre….
8/7/10
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